
El 24 de marzo de 1959 se presentaba en el hotel Ritz de Barcelona la Tralla
101. Foto: bassella.com
En junio de 1958, tras despedirse en bloque de Montesa, el grupo fundador de Bultaco se instaló inmediatamente en casa del señor Bultó, en la Masía de San Antonio. Al tiempo que organizaban una fábrica iniciaron el diseño de la primera moto, con tal entusiasmo que el primer prototipo estuvo listo en sólo cuatro meses. A finales de febrero la moto quedaba definida y el 24 de marzo de 1959 se presentaba a la prensa la Tralla 101, la primera Bultaco.
Sólo tres semanas después de su presentación en sociedad, la Tralla 101 disputaba su primera carrera, en el mítico circuito barcelonés de Montjuïc
Desde aquella famosa cena en Can Castellví había pasado menos de un año, un tiempo récord para esa época. Algunas voces en Montesa señalaron que todo estaba planeado hacía tiempo y que el motor de la Tralla era fruto de unos planos robados a la marca, pero ni lo uno ni lo otro era cierto: una motivación sin límite había sido la clave del éxito. Posiblemente la forma en que se sucedieron los hechos dio pie a la formidable rivalidad que siempre ha existido entre Bultaco y Montesa. Una rivalidad que F.X. Bultó nunca quiso, pero que indudablemente hizo grande al motociclismo español.

Primera carrera de Bultaco. John
Grace es derrotado por Elizalde y su Montesa por
apenas media rueda de diferencia… es el inicio de una grandísima
rivalidad.
En Bultaco, don Paco pudo dar todo el sentido a su lema: “El mercado sigue a la bandera de cuadros”. Sólo tres semanas después de su presentación en sociedad, la Tralla 101 disputaba su primera carrera, en el mítico circuito barcelonés de Montjuïc. Montesa no sólo no abandonó competición, sino que participó con todos sus efectivos. Fue una prueba reñidísima que por menos de media rueda se llevó Juan Elizalde con su Brío 91 frente a la Tralla de John Grace. Siete de las diez primeras posiciones fueron para Bultaco, pero una exigua décima de segundo les privó de la victoria en su primera aparición. Posteriormente Bultó llegó a saber que la Montesa de Elizalde corrió fuera de reglamento, pero esta es otra historia…