
En 1963 Torras conseguía una increíble victoria en Módena (Italia) frente a la Honda oficial de Jim
Redman (en la foto), 6 veces campeón
del mundo. Foto: basella.com
Fueron muchos los grandes pilotos extranjeros que compitieron con las TSS, pero ninguno de ellos dejó una huella tan profunda en Bultaco como un tímido chico de Sabadell: Ramón Torras, un piloto excepcional y mejor persona, por el que don Paco sentía una debilidad especial. Según sus propias palabras, el piloto más veloz que conoció jamás. John Grace, piloto oficial de la marca, lo tomó como su discípulo, pero pronto reconocía a don Paco: “Jefe, a este chico no hay quien le siga”.
En más de una ocasión Ramón Torras fue capaz de plantar cara con su modesta TSS a las motos oficiales que dominaban el Mundial
Torras era imbatible en España y rápidamente
se hizo un nombre en el panorama internacional. En más de una ocasión
fue capaz de plantar cara con su modesta TSS a las motos oficiales que
dominaban el Mundial.
Ramón Torras, volando –literalmente- sobre la TSS. Foto: basella.com
Ramón Torras debía haber sido el primer campeón del mundo español. Y Bultaco hubiera tenido que darle una moto superior a la TSS, pues su fidelidad a la marca le impedía fichar por alguna de las potentes compañías extranjeras. Pero Torras murió el 30 de mayo de 1965 en una carrera local, en Comarruga (Tarragona), preparando la prueba internacional más importante de la época: el Tourist Trophy de la Isla de Man. Aquel año estaba disputando las rondas europeas del Mundial y en ese momento estaba 3º en la clasificación, tras las Yamaha oficiales de Phil Read (que ganaría el campeonato) y Mike Duff. En la tercera cita, celebrada en Monjuïc, fue capaz de llevar la TSS al 2º puesto, sólo superado por Read. Su pérdida fue una tragedia que afectó al futuro del departamento de competición de Bultaco.